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El brutal asesinato de la pareja de ancianos en la localidad de Icaño, La Paz, es un misterio. Anoche, tras un minucioso rastrillaje realizado en la casa, se encontraron alrededor de 300 gramos de cocaína y distintos barbitúricos, pastillas. Con este nuevo hallazgo, los investigadores manejan distintas hipótesis en cuanto a lo que habría ocurrido en el lugar.
Sumado al secuestro de la droga, durante la tarde de ayer, en distintos allanamientos se había procedido al secuestro de una escopeta calibre 16 y prendas de vestir manchadas con sangre. Esto aún se encuentra en peritaje y se esperan los resultados para las próximas horas.
Según lo informaron las fuentes, el macabro crimen se habría llevado a cabo en la tarde noche del viernes, según el resultado de las autopsias realizadas a los cuerpos de las víctimas a través de las cuales se pudo determinar las horas de fallecidos que llevaban ambos.
La escena del crimen
Cuando la policía llego al lugar, alertada por la vecina que encontró el dantesco cuadro el domingo a la mañana, encontró un importante desorden en la vivienda.
En la cocina, en donde se encontraba el cuerpo de la mujer, Victoria Hilaria Vallejos -tenía un disparo en la cabeza-, había indicios de que la mujer habría estado cocinando antes de ocurrido el ataque. El hombre, Ángel Chamez, estaba en el pasillo, había sido apuñalado.
Según los investigadores, un importante desorden había en la casa, como que el o los autores del hecho buscaban algo en la vivienda. Los registros realizados en la casa hasta ayer a la mañana habían indicado que sólo faltarían algunas joyas, aunque se desconoce si el hombre habría contado con dinero.
El nieto
El nieto del matrimonio, un adolescente de 15 años, no vidente, y quien presuntamente habría escuchado todo lo sucedido, aún no habría podido aportar datos a la causa ya que se encontraría "totalmente shockeado", según lo indicaron las fuentes.
Cabe destacar que la madre del joven, e hija de los ancianos, habría llegado ese viernes a la localidad, proveniente de Salta. La mujer tenía que viajar a Córdoba y dejó al menor con sus abuelos.
El domingo en las primeras horas de la tarde había regresado a Icaño, por lo que se habría enterado de lo sucedido a sus padres mientras viajaba rumbo a esa localidad.
Desde el domingo y durante toda la jornada de ayer los fiscales a cargo de la causa, Jorgelina Sobh y el fiscal coadyuvante, Juan Pablo Morales, tomaron una importante cantidad de testimonios a vecinos y amigos de las víctimas.
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"Detrás de todo anónimo se esconde un cobarde que no sabe dar la cara"