ICAÑO (Enviado)- La escuela provincial N° 35 Profesor Gustavo Ferrary, de la localidad de Icaño, sigue conmocionada por los incidentes del pasado miércoles por la mañana, cuando el maestro Francisco Solano Rojas irrumpió en el establecimiento con un arma y amenazó al personal docente.
Ayer, la actividad en la escuela se vio reducida a algunos pocos alumnos que concurrieron a clases, y una reunión entre directivos, docentes y padres para abordar el tema, cuyo denominador común fue la preocupación de que Rojas saldrá en libertad próximamente y todos se preguntan “qué hará la próxima vez”.
El controvertido docente permanece alojado en la comisaría de Icaño, y ayer pasó a calidad de detenido, a disposición de la Fiscalía de Recreo, que le imputaría el delito de amenaza agravada por el uso de arma.
Aunque ayer se confirmó que el elemento utilizado por Rojas para llevar a cabo su acción era simplemente un encendedor, lo que vivieron los docentes y algunos alumnos durante la “nueva locura” de esta persona no se va a olvidar fácilmente.
En la reunión con los padres, los reclamos hacia el director José Horacio Rodríguez apuntaron a pedir algún tipo de seguridad de que Rojas no volverá a causar zozobra, aunque al final de todo nadie puede garantizarlo.
Después se lo sucedido hace tres años en Baviano, donde tomó una escuela porque no quería devolverle el cargo al director, Rojas estuvo un tiempo con tratamiento psiquiátrico y después apareció en otro establecimiento.
En el 2010 llegó a la escuela 35 de Icaño como maestro de grado, y aunque todo parecía andar bien, después de las vacaciones de julio comenzaron los problemas. Sus colegas lo notaban nervioso, irascible y hasta llegó a desafiar a pelear al director, al que amenazó de muerte.
El titular de la escuela les explicó a los padres que cuando Rojas llegó, traía consigo la documentación del ministerio de Educación que lo habilitaba a ejercer el cargo, y ante ello nada se podía hacer, aunque casi todo el pueblo ha tenido problemas con él.
De hecho, los padres ahora reclaman que Rojas suele vengarse de los padres con sus alumnos.
Con tantos antecedentes, nadie se explica cómo esta persona aún pueda seguir ejerciendo tareas docentes. “Hoy viene con un encendedor, mañana viene con una de verdad”, sintetizó el padre de una alumna, que a su vez es hijo de una docente a la que Rojas le puso el arma en el pecho.
Por lo pronto el sujeto está detenido, y en la escuela con una licencia hasta el 7 de octubre. Pero además es padre de dos alumnos, por lo que nada le impediría ir al edificio, a menos que la Justicia le imponga restricciones.
El controvertido docente permanece alojado en la comisaría de Icaño, y ayer pasó a calidad de detenido, a disposición de la Fiscalía de Recreo, que le imputaría el delito de amenaza agravada por el uso de arma.
Aunque ayer se confirmó que el elemento utilizado por Rojas para llevar a cabo su acción era simplemente un encendedor, lo que vivieron los docentes y algunos alumnos durante la “nueva locura” de esta persona no se va a olvidar fácilmente.
En la reunión con los padres, los reclamos hacia el director José Horacio Rodríguez apuntaron a pedir algún tipo de seguridad de que Rojas no volverá a causar zozobra, aunque al final de todo nadie puede garantizarlo.
Después se lo sucedido hace tres años en Baviano, donde tomó una escuela porque no quería devolverle el cargo al director, Rojas estuvo un tiempo con tratamiento psiquiátrico y después apareció en otro establecimiento.
En el 2010 llegó a la escuela 35 de Icaño como maestro de grado, y aunque todo parecía andar bien, después de las vacaciones de julio comenzaron los problemas. Sus colegas lo notaban nervioso, irascible y hasta llegó a desafiar a pelear al director, al que amenazó de muerte.
El titular de la escuela les explicó a los padres que cuando Rojas llegó, traía consigo la documentación del ministerio de Educación que lo habilitaba a ejercer el cargo, y ante ello nada se podía hacer, aunque casi todo el pueblo ha tenido problemas con él.
De hecho, los padres ahora reclaman que Rojas suele vengarse de los padres con sus alumnos.
Con tantos antecedentes, nadie se explica cómo esta persona aún pueda seguir ejerciendo tareas docentes. “Hoy viene con un encendedor, mañana viene con una de verdad”, sintetizó el padre de una alumna, que a su vez es hijo de una docente a la que Rojas le puso el arma en el pecho.
Por lo pronto el sujeto está detenido, y en la escuela con una licencia hasta el 7 de octubre. Pero además es padre de dos alumnos, por lo que nada le impediría ir al edificio, a menos que la Justicia le imponga restricciones.
Sin razón
El incidente que ocasionó Rojas, el miércoles a primera hora, se debió supuestamente a que los chicos comen alimentos en mal estado. Al menos así lo dieron a conocer en la denuncia las personas damnificadas.
El sujeto agredió verbalmente a los docentes e incluso le colocó el arma en el pecho a una directiva, a quien le reclamó que les estaban dando “comida podrida”.
Pero los cuestionamientos de Rojas al parecer no tienen ninguna razón de ser, ya que ningún alumno ha sufrido problemas de salud y los padres no tienen reparos sobre la alimentación que reciben en el establecimiento.
El incidente causó crisis de nervios a una nena de corta edad y a una de las docentes. Ambas terminaron en el hospital.
El sujeto agredió verbalmente a los docentes e incluso le colocó el arma en el pecho a una directiva, a quien le reclamó que les estaban dando “comida podrida”.
Pero los cuestionamientos de Rojas al parecer no tienen ninguna razón de ser, ya que ningún alumno ha sufrido problemas de salud y los padres no tienen reparos sobre la alimentación que reciben en el establecimiento.
El incidente causó crisis de nervios a una nena de corta edad y a una de las docentes. Ambas terminaron en el hospital.
Por: Redacción launiondigital.com.ar
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"Detrás de todo anónimo se esconde un cobarde que no sabe dar la cara"