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Quedaron muchas huellas en la escena del doble crimen de Icaño, aunque hasta ahora no hay personas detenidas. Se secuestraron varios elementos sospechosos, entre ellos un pantalón manchado con sangre.
En el hecho intervinieron al menos dos personas, porque hay proyectiles de dos calibres distintos. El nieto de las víctimas padece las secuelas psicológicas del violento hecho.
Desde que se descubrió el aberrante crimen del matrimonio en la localidad de Icaño, se llevaron a cabo diversos procedimientos en procura de esclarecerlo. Aunque por ahora no hay personas arrestadas, fuentes de la investigación señalaron que se logró recabar muchas pistas que podrían ser determinantes en un futuro no muy lejano.
La pesquisa, encabezada por la fiscal de Recreo Jorgelina Sobh, con la colaboración de su par de esta Capital, Juan Pablo Morales y un grupo de la división Homicidios de la Policía, allanó seis domicilios en esa localidad del departamento La Paz, de donde se secuestraron varios objetos que podrían estar relacionados a la causa.
El domingo a la mañana, una vecina se encontró con los cuerpos sin vida de Angel Chames y su esposa Victoria Vallejos, en la casa donde convivían en el barrio Las Flores, situado en el acceso este a la localidad de Icaño, departamento La Paz.
En la escena del crimen también se encontraron huellas que pertenecerían a los asesinos que cometieron el brutal doble asesinato, mientras que en los procedimientos se encontraron dos armas de fuego, que de ahora en más serán peritadas para comprobar si estuvieron en la comisión del hecho.
También se secuestró un pantalón con manchas, probablemente de sangre humana, lo cual será corroborado a través de las pericias que ya se han ordenado.
A más de todo ello, anoche continuaban tomándose diversos testimonios en procura de encontrar el hilo conductor hacia los autores del crimen.
Secuestros
Se llevaron a cabo seis allanamientos en diferentes sectores de Icaño, todos con resultados distintos pero no menos importantes, según revelaron las fuentes consultadas.
Por lo pronto, los hijos de las víctimas señalaron el faltante de algunas joyas y del teléfono celular de Vallejos, aunque todavía no se pudo verificar si también se llevaron dinero u otras pertenencias de valor.
No obstante, en los procedimientos realizados por Homicidios, más allá de secuestrar las prendas manchadas con sangre, también encontraron televisores con pantalla de plasma, una filmadora totalmente nueva, una computadora y otros objetos que resultaban al menos sospechosos.
Según se pudo determinar, en el lugar del hecho hubo al menos dos personas que actuaron en complicidad, debido a que se detectaron impactos de bala de distintos calibres.
La señora Victoria Vallejos recibió en su cabeza un proyectil de escopeta calibre 22 milímetros, mientras que en la pared del pasillo, donde yacía el cuerpo de su marido, Angel Chames, se encontró una bala calibre 16.
Ambos fueron ultimados de manera violenta con un elemento cortante en la garganta, lo cual es otro indicio importante para los investigadores, respecto de las características de al menos uno de los homicidas.
El nieto, testigo fundamental
El nieto de las víctimas, un chico de 15 años, discapacitado motriz y visual, aún no pudo declarar acerca de lo sucedido con sus abuelos.
Lo que llama la atención de los investigadores, es que los homicidas seguramente lo vieron al entrar a la casa pero de igual manera no le hicieron ningún daño.
El chico había llegado el viernes desde Salta junto con su madre, quien lo dejó al cuidado de la pareja mientras seguía viaje a Córdoba, a donde se dirigía por razones de salud.
Al parecer, el crimen se cometió a pocas horas de que el menor quedara a solas con sus abuelos, pues las autopsias determinaron alrededor de 36 horas como el tiempo que llevaban sin vida las víctimas.
Si bien su estado general era bueno, el chico había sufrido deshidratación cuando fue encontrado en la casa.
Por otro lado, el daño psicológico ocasionado por el violento incidente, ha generado en él una especie de “bloqueo” que le impide brindar detalles de lo que sucedió.
Según fuentes del caso, el chico sólo recuerda que los sujetos le exigían dinero a su abuelo, pero de allí en más su recuerdo queda trunco.
El chico deberá ser sometido a un tratamiento psicológico, no sólo a los fines de la investigación, sino también por su propia salud mental.
Por: Redacción launiondigital.com.ar
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